Por esta razón te compartimos las siguientes diez obras arquitectónicas en México que son una joya y debes conocer

Iglesia de Santa María de Tonantzintla — San Andrés Cholula, Puebla

La Sagrada Familia en Barcelona y Notre-Dame en París son lugares que todos queremos conocer, pero en Puebla podemos encontrar esta maravillosa iglesia de estilo churrigueresco que te cautivará al entrar. Este es uno de los recintos con más detalles en el mundo, disfrutarás de las figuras de ángeles que se encuentra en los techos y paredes del templo. Además, fue la única iglesia construida en su totalidad por indígenas, y son quienes en la actualidad la cuidan. 

Gran Hotel Ciudad de México — Ciudad de México

Existen hoteles que nos fascinan por la historia que nos cuentan a través de su arquitectura, y uno de ellos sin duda es el Gran Hotel Ciudad de México, el cual fue construido entre 1895 y 1899 por capricho de Porfirio Díaz, pues era amante de la cultura y el arte francés. Se inauguró como un Centro Mercantil, por lo que se convirtió en la primera tienda departamental de lujo en la ciudad, gracias a sus elementos art nouveau como el vitral Tiffany, considerado el más grande del mundo, ha permanecido desde entonces como una joya cultural arquitectónica. El hotel de lujo aún sigue en funcionamiento y se ubica en el centro de la ciudad

Palacio Nacional — Ciudad de México

Fue habitado por Hernán Cortes y hoy es donde trabaja el Presidente de la República, pero lo más impactante son los murales de Diego Rivera que se hallan dentro del palacio, los cuales narran de una manera grandiosa la Historia de nuestro país. Murales como los mexicanos no se encuentran en ningún lugar del mundo.

Museo Internacional del Barroco — Zaragoza, Puebla

Este museo es bello por dentro y por fuera. Fue construido por el arquitecto japonés Toyo Ito, quien ganó el premio Pritzker en 2013, su arquitectura es completamente vanguardista. Podrás recorrer de manera mágica el arte internacional barroco y entender la estética, técnica, lenguaje y los principios del movimiento.

Biblioteca Lerdo de Tejada — Ciudad de México

Hay bibliotecas increíbles como la del Ateneo Grand Splendid en Buenos Aires, y la Livraria Lello & Irmao en Portugal; sin embargo, también está la biblioteca Miguel Lerdo de Tejada en la Ciudad de México, la que debes visitar para admirar el mural nombrado “La revolución y los elementos” del pintor ruso-mexicano Vlady. Además de los miles de libros y volúmenes que encontrarás.

Polyforum Cultural Siqueiros — Ciudad de México

México cuenta con el mural más grande del mundo y se titula “La marcha de la humanidad”, creado por David Alfaro Siqueiros. Su importancia recae en la construcción, pues se planeó partir del mural. Cada panel narra una historia diferente, llena de colorido y técnicas estupendas.

Museo de Arte Moderno — Ciudad de México

Cuando hablamos de surrealismo se piensa sólo en las obras de Dalí; sin embargo, en México contamos con muchas de las pinturas de la artista Remedios Varo y la mayoría se encuentra en el Museo de Arte Moderno. Su mente y creatividad eran alucinantes pues construyó mundos mágicos dignos de visitar.

Jardín Escultórico Edward James, Las Pozas — Xilitla, San Luis Potosí

La casa de Claude Monet en Giverny es divina gracias a sus jardines, aunque el sitio que tal vez te conquiste más por su originalidad es el Jardín Escultórico Edward James, Las Pozas; este lugar onírico tiene un efecto alucinador en la mente de cualquiera que sienta el deseo de aventurarse a este paraíso, pues inspira cosas increíbles.

Museo Subacuático de Arte — Cancún, Quintara Roo

El Caribe es amado por la mayoría de los viajeros; tu amor crecerá cuando te enteres de que existe un museo subacuático de Arte, el cual puedes visitar buceando. De este modo combinarás el arte con la naturaleza para disfrutar y ver una parte de la segunda barrera de corales más grande del mundo.

La casa orgánica de Javier Senosiain — Naucalpan, Estado de México

En esta fabulosa casa se puede apreciar la arquitectura con formas orgánicas que permite que los espacios se fusionen con la naturaleza para así crear sintonía y relajación.